El pasado domingo, día 10 de junio, Sevilla y buena parte de Andalucía se echó a la calle. El motivo principal era dejar patente, sin ninguna duda, el malestar de la población, de la sociedad, por el estado de la Sanidad.

Antaño llamada Joya de la Corona y que ahora no vive sus mejores momentos, por no decir que de Joya solo quedan los profesionales, abnegados y entregados, desde el peón hasta el más eminente científico, medico o cirujanoen sus dos géneros, masculino y femenino-, hombres y mujeres que son los que están resistiendo y apuntalando la Sanidad en Andalucía. Se quejan, todos, pero cada día; unos desde el ambulatorio, otros desde los Chare, Hospitales Universitarios, consultas y quirófanos, viven y conviven con un sistema basado en el recorte, en la carencia de medios, en la carencia de recursos humanos.

Y cada día, y cada noche se quejan de que no hay suficientes enfermeras, celadores, personal de limpieza, no están instalados tal o cual maquina de alta tecnología, hace meses que no funcional aquel escáner, las listas de espera se van alargando, haciéndose casi interminables como las filas de nazarenos de la Macarena, Esperanza de Triana, los Gitanos o cualquier otra hermandad. Cuando vemos salir la Cruz de Guía, todos pensamos o comentamos, “…hasta que llegue la Virgen…”. Aquí y ahora pasa igual, “…hasta que me llegue el turno…”, no son pocos los casos de personas que han sido citadas después de que la muerte llamase a su vida.

El personal sanitario tienecomo se dice ahorauna brecha salarial importante con el resto de comunidades autónomas. De Europa, ni hablamos. Sin embargo tenemos un sistema de enseñanza de los mejores del mundo, el famoso MIR (médico interno residente). Vienen hombres y mujeres de muchos países a terminar de formarse aquí, a hacer el MIR. Cuando acaban podemos considerarlos como médicos de primer nivel mundial, los hemos formado como en las mejores Universidades del mundo. Sin embargo lo que se le ofrece después es un contrato “sin remunerar”, sí, como leen, pueden trabajar gratis. Lógicamente se nos van. Y el que se marcha no vuelve. O son admitidos en el sistema privado, las grandes firmas de la salud privada se nutren de nuestros MIR. 

Hace tiempo que parece que vivimos en una república, por lo tanto no hay corona, pero no una República con mayúsculas, NO. Sino en una republica bananera, de tercer nivel, donde las joyas brillan, pero por su ausencia y estamos inmersos en un sistema en lo que todo lo que toca se convierte en barro. No barro húmedo y maleable con el que puedes hacer una preciosa figura de cerámica. No, es barro reseco, desértico -por ausencia de humedad-, del que no puedes sacar nada, sino por el contrario se desborona y cae al suelo, ensuciando aquello que estaba limpio y barrido.

Ese es el estado de nuestro sistema sanitario y por mucho que se empeñe Susana Díaz o la Consejera, diciendo lo contrario hasta la saciedad, esa el la absoluta realidad. Una mentira no se convierte en verdad porque se diga muchas veces.

Susana Díaz no tiene ningún problema con la Sanidad andaluza.

Quien de verdad tiene un gravísimo problema con la Sanidad andaluza somos los andaluces. A los que se nos seguirán incluyendo en listas de … Dios sabe cuando nos llamarán…, a los que se les recetará unos medicamentos que muchas veces, el prospecto viene en un idioma que ni siquiera sabíamos que existía, con menos dosis de principio activo, otros, muchos, con una pegatina con la fecha de caducidad sobre una anterior fecha de caducidad, donde todo se cura con Paracetamol e Ibuprofeno, donde se primaeconómicamentea aquellos médicos que recetan menos y más barato y si se oponen y recetan algún medicamento caro, son llamados al orden.

Esto que han leído es una breve pincelada del estado de nuestra Sanidad, que ni es joya, ni es corona, ni brilla, porquesimplementeno existe.

Lo mismo podemos decir del sistema educativo, de la Educación. Otro presumir, mediante mentiras, de Susana Díaz, diciendo que ha hecho la mayor oferta pública de empleo de la historia, bajado los ratios, climatizado los centros. Mentira.

Ayer mismo una sentencia daba la razón a miles de profesores que son despedidos al acabar el curso y readmitidos al iniciar el siguiente. Y no es un caso concreto, son miles y son decenas de años. Donde esa maestra, profesora o profesor no crea derechos laborales, ni trienios, ni plaza fija, siempre a expensas de las bolsas, de  dónde me mandarán ahora, tal vez a Almería, viviendo en Huelva. Y solo por 15 días.

Un sistema en que la inclusión educativa no existe. Hace poco la ONU tiraba de las orejas a España y por ende a Andalucía, donde dos hermanos, uno con algún trastorno y otro sin trastorno pueden ir a distintos colegios “porque así lo dice el sistema”. El niño sin trastorno tiene el derecho a elegir centro, el niño con trastorno es asignado a un centro que determina el sistema. La madre tiene que llevarlos a los dos a las 9 de la mañana pero a colegios distintos. 

Esto, que puede parecer un sinsentido y lo es o una locura y lo es. No es ni más ni menos que la cruda y absoluta realidad de cada día. 

Pero hablábamos de inclusión educativa, múltiples tratados internacionales en materia de derechos humanos prohíben toda forma de exclusión o de restricción de las oportunidades en la esfera de la enseñanza fundada en las diferencias.

Para llegar a los grupos de marginados y proporcionarles una educación de calidad es indispensable elaborar y aplicar políticas y programas inclusivos. Hay que fomentar los sistemas educativos inclusivos que eliminan los obstáculos a la participación y el rendimiento de todos los educandos, tomando en cuenta la diversidad de sus necesidades, capacidades y particularidades, y eliminando todas las formas de discriminación en el ámbito del aprendizaje.

Esto me lo enseñó y lo hizo ver, entre otros, mi admirado, Nacho Calderón. Eminente luchador y profesor de la Universidad de Málaga.

La sociedad debemos luchar, hablar o gritar, para hacernos oír en la lucha contra la exclusión, segregación y las desigualdades en el ámbito educativo y prestar atención especial a los niños con discapacidad, o diversidad funcional.

No hay camino para la inclusión, la inclusión es el camino.

Las famosas modalidad “C” y “D”, deben desaparecer.

Lo que no es inclusivo es segregador. Es un axioma. No hay medias tintas

Un niño con algún trastorno en su desarrollo, como más aprende, como mejor se recupera es conviviendo con sus iguales. Jugando, corriendo, cayéndose, riendo o llorando, pero juntos.

Las aulas “C” son la panacea para “quitarme de en medio todo niño que es diferente”. Nacieron las Aulas TEA, para espectro autista. No conforme con eso se crearon las “pluri”, porque les da vergüenza decir “plurideficientes”, allí mandan, juntossin más criterio que ningunoa un pequeño Down, con un niño de 10-12 años con parálisis cerebral, problemas motóricos, de agresividad o trastornos del apego o del carácter. Donde los profesores bastante hacen con que no se peleen o agreda, el mayor al menor. ¿Hacer fichas o aprender las vocales o cuanto son 2+2? bueno, de eso ni hablamos.

Quede muy claro que esta crítica es al sistema, jamás a los profesionales, que bastante tienen con lo que tienen y bastante sufren con lo que sufren.

Un sistema educativo basado en la segregación, la discriminación, en expulsar del sistema a todo aquel que no sea aspirante a listo, guapo, dos-tres másteres, en un sistema corrupto porque viola los derechos humanos. 

Segregar por discapacidad es violar los derechos humanos y por tanto un crimen contra la humanidad.

Toda persona nace con unos derechos inherentes y resulta imposible separarlo de algo ya que está unido de una manera indivisible a eso.

Pues nuestro sistema educativo está basado en eso, es uno de sus pilares. Eliminar lo diferente.

La discapacidad es la capacidad de ser extraordinariamente capaz. No es una frase hecha, es una realidad.

El sistema ni quiere, ni puede, ni esta preparado, ni tiene voluntad, ni sensibilidad para dar respuestas a las necesidades sociales del primer cuarto del siglo XXI, donde ya estamos yendo a Marte, las Voyager navegando más allá del sistema solar, pero no somos capaces de “aguantar” a un niño con síndrome de Down, West, espina bífida, autismo o todo aquello que sea diferente y solo por el mero hecho del ser diferente, lo tratamos como “incapaz”, y lo mandamos a esa panacea de Aula C o peor aún, a un centro de Educación Especial. Centros que no dudo de que trabajen de manera eficaz, responsable, abnegados y entregados por y para los menores o adolescentes, ese no es el quick de la cuestión, sino que esos trabajos eficaces y eficientes lo deben hacer en un centro ordinario, con la misma abnegación y entrega y que esos niños tengan una educación inclusiva. 

Lo ordena la ONU y lo manda la razón 

¿Qué hacen falta medios y recursos?, por supuesto y los hay. Somos la 12ª economía mundial

Como la administración, ninguna, y en el caso que nos ocupa de Susana Díaz no es capaz de dar soluciones a las necesidades actuales, hemos de ser la sociedad la que reclame, luche y exija esos cambios y derechos.

Como muchas entidades, nos hicimos eco de la convocatoria de la manifestación pero creo que no debe atribuirse nadie el merito del éxito de la misma, pues el merito es sola y exclusivamente de Susana Díaz y su incapacidad de gobernar.

Antonio Guerrero. Portavoz de la Plataforma. 670 86 36 86