El pasado viernes, día 17 de Junio, estuvimos en Almería. Este portavoz y otros miembros de la Plataforma mantuvimos un encuentro con familias para informar de la Realidad de la Atención Temprana. Fue en el Patio de Luces de la Diputación Provincial de Almería.

Eché de menos a los Cait, aunque la Diputación había cursado invitación a todos ellos. Pero no asistieron. Un Diputado Provincial ya me dijo que desde Salud se habían interesado sobre el por qué de ese encuentro, esa es la casa de todos los almerienses, nos abrieron su casa, asistimos y hablamos con bastantes familias. Que los Cait no fuesen no nos puede extrañar después de que el Acuerdo Marco, en una disposición, de dudosa constitucionalidad, auténtica cláusula mordaza, cierra la boca de los mismos con,

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Por una vez, y sin que sirva de precedente, estoy de acuerdo con D. Miguel Ángel Vázquez, Portavoz del Gobierno Andaluz, cuando dice que el modelo es “el más potente y avanzado de España”, en control ferreo y miedo a los Cait, desde luego que sí. Seguro que en ninguna otra Comunidad Autónoma existe esa cláusula negando la libertad de expresión. Pues una cosa es salvaguardar el derecho a la intimidad y otra, muy distinta, intimidar a Gerentes o Directores de empresas privadas, pues no olvidemos que los Cait son empresas privadas, con o sin ánimo de lucro, que no son dependientes de la Consejería de Salud, sino con una relación contractual, puntual, como es el servicio de Atención Temprana a menores de 0 a 6 años.

Ya sabía de lo mal que estaba Almería, discriminada, desde tiempo inmemorial, con un convenio que dividía el mapa de Andalucía en siete provincial más Almería. Cuando he preguntado, a distintas fuentes, nadie ha sabido decirme más allá de “hace no sé cuántos años se firmó un convenio especial y se ha ido renovando”, ese convenio, esa discriminación, ha hecho que mientras que en el resto de Andalucía se pagaba la sesión a un precio, en Almería era 6,14 €. Ignoro si los Caits hicieron algún movimiento para ver de solucionar ese atropello; si lo hicieron, no hubo resultados y si no lo hubo, … en cualquier caso esa discriminación y atropello se endosó a nuestros menores.

Dije en Almería que yo no tenía fuerza moral para recriminar a los Cait. Pero si la tengo, no sólo la fuerza moral, sino toda la razón cuando responsabilizo, directamente, a la Consejería que, en su día, firmó el convenio.

La realidad que nos encontramos con esas familias es desoladora, por una parte, sesiones de sólo 30 minutos; en la gran mayoría, por no decir todos, sesiones grupales, desde dos a seis niños y en otros casos de 30 minutos y, además, grupales.

La interactuación de las familias no existe, la familia se queda fuera, lógico; no vas a meter cuatro o cinco niños con sus familias.

Cuando les dijimos lo que decía el Acuerdo Marco, entendemos que, con muy buen criterio, que,

3.4.

Las intervenciones se efectuaran de forma personalizada e integral, durante una o varias sesiones semanales (de 60 minutos de duración), quincenales, mensuales o trimestrales, según las características y valoración que se haga de las personas receptoras del tratamiento y avaladas por la mayor evidencia posible existente. Dicha atención recibida se entenderá de forma global, teniendo en cuenta los aspectos individuales, los familiares y socioambientales que concurran en cada caso. Asimismo, la atención recibida se entenderá de carácter global, teniendo en cuenta los aspectos individuales, los familiares y socio- ambientales que concurran en cada caso, incorporando la participación familiar en la labor terapéutica que se realice.

De forma excepcional, se contemplarán, así mismo, sesiones de carácter grupal para menores en cuyo caso el beneficio de la aplicación de tal medida sea claro, conforme a criterios de compatibilidad en sus integrantes y teniendo conocimiento expreso la familia.

Pues, ahí, he de decir que la emoción se apoderó del Patio de Luces, mientras yo hablaba, veía, como casi todas las madres, en silencio, se secaban las lágrimas.

Al final, una de ellas, se acercó, con lo ojos rojos, y nos dijo “hoy me he dado cuenta de que el tiempo que ha perdido mi hijo, jamás lo va a recuperar”.

Mantuvimos charlas con algunos profesionales, no de Caits, que asistieron y con las familias, madres y algunas abuelas y abuelos y entonces fue cuando empezamos a darnos cuenta de la magnitud del problema en Almería.

No eran casos puntuales, de aquí o allí, eran todos los testimonios iguales, “mi hijo siempre entra en grupo de 4 y hasta de 6” y la mamá de tal o cual niño de otra localidad, igual, y hablábamos después con otras, que no habían estado en las conversaciones anteriores y el relato siempre era el mismo. “y, muchas veces los ponen a colorear”, “¿qué van a hacer con tanto crío?” nos decían otras. Muchas, casi todas, nos preguntaban si lo que habíamos dicho era verdad, “…entonces, si mi hijo, viviese en Sevilla ¿trabajarían sólo con él?

En muchos casos la incorporación al Cait había sido después de los 5 años de edad, y tras, dos, o más -en muchos casos-, años en lista de espera. Otra nos dijo que su hija ya tenía 5 años y medio y seguía esperando.

Podría seguir contando testimonios, desgarradores, pero se podría confundir esta publicación con lo que no es.

Al principio di tarjetas para que me llamasen o enviasen mail contando su caso, al dia siguiente fui contactando con otras madres, la historia se repetía; y así he seguido varios días, siempre la misma historia, siempre el mismo relato.

¿Para qué voy a tomar nombre y apellidos de padres, niños, fecha de nacimiento, trastorno, tiempo en espera, o número de sesiones, o? ….  Si son todos, toda Almería está mal, no voy a ser injusto, jamás lo he sido. No me cabe duda de que algunos estarán bien, en condiciones, no he dado con ninguno, pero estoy seguro de que los habrá. Por eso no responsabilizo a los Caits ni a los profesionales, sino a la Consejería como responsables subsidiarios, seguro que se habrán quejado cientos de veces de que “esto no está bien”. Pero la impotencia y el querer conservar el empleo han podido más. No se lo reprocho, no tengo fuerza moral, por mucha rabia que sienta, que es mucha.

La Delegación, Consultora, Consejería saben esto, no de ahora, sino desde hace mucho tiempo, años. Pero mientras menos información tengan las familias, menos problemas les darán. El que no sabe es como el que no ve, hay una realidad pero no la perciben.

Ante esto, ¿qué voy a hacer?, pues presentar un pormenorizado relato de hechos a la Fiscalía Provincial de Protección del Menor de Almería y solicitar Protección Colectiva para todos y cada uno de esos menores y que se decrete, lo antes posible, lo que el Fiscal Superior de Menores de Andalucia, dijo,

…hay que concluir que por la Administración Autonómica, se están poniendo todos los medios legislativos, materiales, económicos, personales y de participación para dar respuesta y resolver un problema que requiere una profunda sensibilidad porque están en juego derechos de menores, que en última instancia van a configurar la personalidad y el desarrollo de aquellos, derechos que se han de salvaguardar de forma clara, precisa y sin limitación alguna y que exigen la participación y colaboración de todas los personas y agentes implicados.

También consultaré con el Tribunal Superior de Justicia de Andalucia. Fiscalia Superior del Menor con sede en Granada si el expediente de solicitud de protección y amparo, lo debe llevar la Fiscalía de Almería o el propio TSJA.

También voy a pedir se estudie si puede haber responsabilidades por dejación de funciones, prevaricación administrativa, o cualquier otra figura que en derecho exista .., si esos menores, sistemáticamente, mal atendidos, durante años, pueden tener derecho a compensaciones económicas o cómo se puede resarcir el daño hecho. Algunos niños han retrocedido en su recuperación y han dejado de hablar, en determinados casos.

A la Consejería le digo que Almería, y quien esto escribe y suscribe, quiere ¡¡¡ desde ya !!!, no mañana, sino YA, que esos pequeños sean atendidos como se merecen, cesen las sesiones grupales, eliminen las listas de espera, ¡¡¡ de años !!!, se incorporen, inmediatamente, los que llevan más tiempo.

Pediré a las madres, que si sus hijos siguen entrando en sesiones de grupo, presenten una reclamación en el Cait y en la Delegación de Salud y me la remitan para su incorporación al dossier de Fiscalía. Si hace falta, iremos Cait por Cait, pero esto tiene que acabar YA.

Y una vez más le digo, Presidenta, puede que no supiese esto, pero usted es la máxima responsable, tiene un serio problema con la Atención Temprana. Depure responsabilidades, que las hay. Llámenos, y juntos, encontraremos la solución. No soy su rival, sólo soy un abuelo que lucha por los derechos de todos los niños residentes en Andalucia con trastornos en su desarrollo y entre los 0 y 6 años. Entienda eso y habrá dado un gran paso para la búsqueda de una solución. Pues no me van a callar, se lo garantizo.

Ya, nuestro juristas, que los tenemos, y gratis, están trabajando en la redacción y argumentación del dossier. También vamos a investigar en otras provincias por si la situación es igual o parecida, un hijo duele mucho y las madres están indignadas.

La solicitud de protección colectiva voy a presentarla el viernes, día 1 de Julio, tanto en la Fiscalía de Almeria como en la Superior de Andalucía en Granada.

Antonio Guerrero. Portavoz de la Plataforma.

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