Hoy, Rafael Ibáñez, Presidente de ATAI, asociación de profesionales de atención temprana, ha enviado a sus asociados un documento como respuesta a la noticia aparecida en La Vanguardia y distribuida por la Agencia EFE, sobre la elaboración de un decreto de atención temprana por parte de Cermi.

Siempre he pensado que la Junta está haciendo perder el tiempo a ATAI con las mesas de trabajo, esto es la corroboración, y que no nos hubiesen invitado, la Consejería, a las citadas mesas, ni más ni menos que querían elaborar el Decreto sin contar con nosotros.

La Consejería demuestra una absoluta falta de respeto hacia todo el colectivo de profesionales de la Atención Temprana en Andalucía, los están haciendo perder el tiempo con las ODAT, las UMAT y cualquiera sabe que tareas más.

Y ATAI les ha sido leales, en ningún caso ha habido la menor filtración hacia esta Plataforma de que el fin último era la redacción de un Decreto de Atención Temprana sin contar con nosotros, y me une una gran relación con muchos de sus integrantes, por eso me duele aún más que se les engañen, admiro, personalmente, a todos y cada uno de los profesionales que se vuelcan cada día en la recuperación de nuestros hijos y no se merecen ese desprecio. Nunca han contado con ellos y esta vez, no iba a ser la excepción. Ahora comprendo algunas cosas de personas muy queridas por mi. Eso me hace quererlas y confiar, aún más en ellas.

El desprecio hacia nosotros, ya hace tiempo que lo vienen demostrando. Desde que se dieron cuenta de que habían perdido la batalla, aunque no sabían cuando les iba a explotar la bomba. No hay prisa, todo llegará. Como decía Gandhi, primero te ignoran, después se ríen de ti, luego te atacan, entonces ganas.

Me alegro de que no nos hayan invitado, me han ahorrado declinar esa invitación, la Proposición de Ley registrada en el Parlamento contempla un plan de atención temprana, individualizado, porque no hay dos niños iguales con el mismo trastorno, creemos, no debemos encasillar, TAL trastorno XXX sesiones, por muy ancha que sea la horquilla. De igual manera que hoy, en oncología, la quimioterapia está individualizada y personalizada a cada paciente.

Igual pensamos de la población infantil, tienen nombres y apellidos y como tales, entendemos, hay que tratarlos.

Los profesionales también tienen nombre y apellidos, ninguno se llama ATAI, y todos merecen el máximo respeto. Aunque la Consejería no tomará nota de esto.

Antonio Guerrero. Portavoz de la Plataforma.