Pensaba que con el nuevo gobierno se iban a solucionar problemas endémicos en el ámbito de la Educación y de Asuntos Sociales, pero pasan los días y, como en la famosa serie de televisión, “los problemas crecen”.

Desde distintas provincias nos llegan llamadas de padres, muy preocupados, porque los menores con necesidades especiales no les dan oportunidad de escoger centro educativo. El ordenamiento jurídico dice que “hay libre elección de centro”, pues en Cáliz, Málaga, Huelva, Sevilla, … no hay libre elección de centro. Volvemos a la vieja costumbre y consigna de “el niño vaya al recurso y no el recurso al niño”. No solo esto sino otras docenas de problemas y situaciones no deseadas, una baja de un maestro, se tira de los recursos de NEE, total, ….

Tengo pedida cita con distintos cargos de las Consejerías de Educación y la de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación, para ver de solucionar lo que está sucediendo. En unos casos no me han respondido, en otros me han citado y luego anulado la cita. A día de hoy las familias están con una gran incertidumbre, nadie les da respuesta y en bastantes casos ven que van a a separar a los hermanos. Por otra parte, en los centros de valoración para discapacidad llevamos meses en que se están valorando a la baja, sin justificación, no llegar al 33% cierra muchas puertas. Si fuese porque esa persona no tiene ese porcentaje, pues entonces fenomenal, pero no es así en la mayoría de los casos. Las listas de espera para la dependencia es interminable, sin fecha prevista. Soy consciente de que estamos en una situación heredada, pero también lo soy de –con voluntad y determinación– muchas cosas se arreglan.

Escuchen como una madre nos pide ayuda. Oído Educación

 

Como muestra un botón. Todos conocen el caso de Karim,el pequeño con espina bífida que necesita vaciado de vejiga para evitar infecciones de orina. Con el anterior gobierno fue imposible, meses de excusas, promesas incumplidas, chantajes emocionales a las familias, advertencia o insinuación de que podían perder determinados derechos. Un calvario para unos padres que tienen un hijo que estará, durante toda su vida, anclado a una silla de ruedas.

Hoy me han llamado los padres, emocionados, casi sin creérselo, cuando fue la madre –como cada día– al vaciado de vejiga de Karim le dijeron que ya había pasado un enfermero. Un enfermero de referencia desde el ambulatorio más cercano. Aún no saben si mañana irá o no. No acaban de creérselo. Cuando le planteé el asunto a la Secretaria General de Familias –con voluntad y determinación, dio las instrucciones y hoy ese calvario es pasado. Karim seguirá en su silla de ruedas pero el sistema lo está atendiendo.

Solo pedíamos eso, que se respetaran sus derechos.

Y es lo mismo que pedimos ahora, libre elección de centro. Si hay que dotar de recursos a los centros, habrá que dotarlos. Pero ese NO sistemático, ese pulso continuo con la administración tiene que acabar. Los menores con diversidad funcional o discapacidad, tienen eso: una discapacidad, pero los mismos derechos que los menores normotípicos y además más necesidad de ayuda y protección y sus familias. Cuántas madres han tenido que dejar de trabajar –un sueldo menos en casa– para atender a estos hijos, que a partir de los seis años se quedan sin atención y siendo una fuerte carga económica para las familias y fuente de conflictos entre ellos, se les dan muchas razones –cada día– para disputas, discusiones, tensiones, estrés.

Desde aquí pido, a quien proceda, dé las órdenes o instrucciones oportunas para que ese encuentro entre el interlocutor que designen de las Consejerías de Educación y la de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación y este portavoz de la Plataforma de Atención Temprana y Discapacidad se produzca. No me vean como un rival o adversario, véanme como un amigo, les tiendo mi mano, abierta y cordial, para acompañarles en el largo camino de la vida de estos menores que necesitan de ustedes, de equidad, de igualdad de derechos y una mayor protección para no ser discriminados por razones de ser diferentes, de tener otras capacidades, ni por ninguna otra causa.

El disminuir la administración, las consejerías, … pensaba que iba a traer algo en la mochila -además de un supuesto ahorro- que nos hemos enterado de que es de poco más de 10 millones de euros en toda la legislatura, cuyo presupuesto total rondará los 150.000 millones de euros. ¿De verdad merecía la pena?, ¿de verdad merece la pena que el Delegado de Educación sea también el de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación? y que esté, en dos Consejerías, de despacho en despacho y sin resolver. En un colectivo muy, muy vulnerable. No alcanzo a ver el valor añadido de esa disminución, tal vez sea que soy corto de miras.

También pido, a quien corresponda, que cese el pago de cuotas en los Cait, de asociados, de mantenimiento del centro o de cualquier concepto. Expresamente prohibido en la legislación vigente; en otros casos se obliga a firmar exclusividad con el Cait, -de locos-, si se va al domicilio del menor, se entrega una larga lista de materiales que tiene que comprar las familias, ¿300, 400, 500 euros? Las sesiones se deben dar en los Cait salvo casos concretos y puntuales y es el Cait quien tiene que tener los materiales para trabajar con el menor. ¿Cuándo dejará Alborada de ser un cajero automático o una máquina tragaperras? Me están llegando testimonios de todas partes, testimonios que haré llegar a quien corresponda para que tome cartas en el asunto. Bastante tenemos las familias con lo que tenemos como para que encima nos regalen estrés, disgustos, cuotas extraordinarias.

Si una sociedad no cuida de sus niños no cuida de su futuro.

El niño debe estar en el centro del sistema, él y su la familia.

Antonio Guerrero. Portavoz de la Plataforma de Atención Temprana y Discapacidad de Andalucía. 670 86 36 86