Después de los 6 años hay vida.

Esta frase me la habrán oído decir multitud de veces.

A partir de los 6 años, los niños son dados de alta y sacados del sistema informático Alborada. A partir de ahí comienza un largo y duro camino y peregrinar.

Si tienes poder adquisitivo, podrás pagar todo aquello que tu hijo necesita y la administración le niega. Si no tienes ese poder adquisitivo, si tu economía es más deprimida, comienza el pedir a los abuelos, familia, buscar trabajos extra, vender tapones de plástico, pulseras, organizar rifas, y tantas y tantas cosas como la imaginación te diga para tratar de costear las necesidades de tu hijo.

Y sí, digo necesidades.

Y ahí entran una serie de vulneraciones de derechos del menor, que haría necesaria casi otra publicación para ello.

Madres sufriendo lo indecible, el niño se queda estancado en su evolución y recuperación.

La Atención Temprana, que nunca fue temprana, se acabó.

Ahí decíamos que la detección debe ser lo mas precoz posible y la intervención inmediata. Eso hace apenas unos meses que se ha conseguido.

Las listas de espera, desde un año a más de tres, eran una realidad hasta hace muy poco tiempo.

Esta Plataforma ha luchado, incansablemente, para que eso acabase. Se ha conseguido. Gracias a todos.

También que los menores sean tratados en la intensidad y número de sesiones que su estado de afectación requiera. No se pone límite a las sesiones. Cada menor debe recibir las que necesite, ni una sola de más, pero ni una sola de menos.

Ahora empieza el largo camino del resto de sus vidas.

La gran mayoría, muy superior al 90%, de los menores con trastornos en su desarrollo tiene reconocido algún grado de discapacidad. Al cumplir los 6 años, esta Plataforma no los puede dejar y decirles adiós. Esos, todavía niños, necesitan de toda nuestra protección, ayuda y lucha por sus derechos; pues no tenemos derecho a dejarlos solos, sin que nadie levante una voz por ellos, sin que nadie defienda y reivindique sus derechos, inalienables; y tampoco de los ya adolescentes, que llevan años sin recibir –del sistema público– atención, más allá de los derechos que les pueda corresponder por discapacidad o dependencia, …

Los acompañaremos el resto de sus vidas. Tenemos mucho que decir del colectivo Discapacidad.

Tenemos todo, que decir, y lo haremos.

Nunca los abandonaremos. Tengan la edad que tengan. Una vez entras bajo el paraguas de la Plataforma, ya no saldrás. Ni te sentirás solo, Ni tú, madre, te sentirás ignorada.

Es hora de que sigamos avanzando en la atención de esos niños y adolescentes. 

Esta Plataforma dio su parecer, como agente social, para la Ley de Discapacidad, pues así fuimos requeridos por el Parlamento Andaluz.

Insertamos todo el contenido de nuestra comparecencia, pero quiero destacar, por encima de todas las necesidades y reivindicaciones que hicimos, las que nos parecían más discriminatorias y más necesarias. Fuente de conflictos en la pareja, de ansiedades, estrés, frustraciones e impotencias. ¿Qué hacer después de los 6 años? Salen del sistema, les dan el alta pero siguen con los mismos trastornos. Siguen teniendo Síndrome de Down, padeciendo Autismo, Parálisis Cerebral …

Si no hay intervención global inmediata, los convertiremos en pensionistas, a todos, sin excepción y, además, no tendrán una mayor o mejor calidad de vida, no conseguirán una integración ni inclusión social, laboral, educativa, familiar… para vivir mejor, dentro de la dificultad que ya de por sí supone tener una discapacidad.

El Artículo 12, punto 1, relativo a la protección de la salud, dice que “… se establecerán programas y actuaciones específicas para promover su nivel más alto posible de salud y bienestar, prevenir situaciones de discapacidad o su agravamiento”

Nos preguntamos, ¿Por qué en la Atención Temprana, donde es fundamental la salud del menor y su familia y tan necesario el bienestar de todos, acaba su financiación a los 6 años?

El Artículo 14 está dedicado íntegramente a la Atención Infantil Temprana.
Comienza en su punto 1, haciendo referencia a “La población infantil menor de seis años…”.

El colectivo de Atención Temprana sí debe ser la población de cero a seis años, pero, ¿Por qué se acaba la intervención a los seis años?

¿Se conoce el porcentaje de patologías que quedan resueltas en esa franja de edad? ¿Deja un menor con Síndrome de Down, de Asperger, Autismo, Parálisis Cerebral y otros trastornos, acompañados de epilepsias y déficit sensoriales, cognitivos… de tener el trastorno al cumplir esa edad?

¿Por qué la gratuidad de la Atención Temprana se acaba a esa edad tan temprana?
Proponemos sea llamada ATENCIÓN TEMPRANA o Primera Infancia

El concepto de Atención Temprana no sólo se refiere a que sea hasta los seis años, sino a que es fundamental el tratamiento y la prevención lo más temprano posible. 

Proponemos que desde los 7 a los 12 años, sea llamada Segunda Infancia, y siga bajo el paraguas de esta Ley y disfruten de los derechos de protección y tratamiento de la Salud, la Educación y los Derechos Sociales y donde puedan seguir recuperándose a estas personas con discapacidad física, sensorial o intelectual de manera gratuita. 

Como un derecho para hacerlos iguales, siendo diferentes. 

En estos menores, tanto en la primera como en la segunda infancia, los conceptos Salud y Educación, están unidos, son uno solo, como cuando unimos las dos palmas de nuestras manos. Estos niños, en la escuela, siguen siendo Síndrome de Down, padeciendo Autismo, Síndrome de Asperger, teniendo Parálisis Cerebral.

Los niños no discapacitados tienen un rol en la escuela, otro en la calle, otro en la familia.
Los niños con discapacidad física, sensorial o intelectual, suelen tener un solo rol, el de su vida, las 24 horas del día.

Entendemos de absoluta necesidad y urgencia la redacción de una Ley para personas con Necesidades Educativas Especiales y colectivos a proteger (gay-lesbianas, otras etnias, …), desde guarderías a Universidades.

Proponemos que desde los 13 a 17 años, sea llamada adolescencia y siga bajo el paraguas de esta Ley y disfruten de los derechos de protección de la Salud, la Educación y los Derechos Sociales y donde puedan seguir recuperándose a estas personas con discapacidad física, sensorial o intelectual de manera gratuita.

En estas tres etapas, primera, segunda infancia y adolescencia, alcancen su mayor desarrollo posible y puedan incorporarse al mundo laboral, en la medida de sus posibilidades.

Todo esto que dijimos en nuestra comparecencia y quedó registrado en el Diario de Sesiones, fue apoyado, sin reservas y de manera contundente inequívoca, de manera clara y nítida por Izquierda Unida, Podemos y Partido Popular.

Pero no prosperó porque el Partido Socialista y Ciudadanos no lo apoyaron. 

Estos niños o adolescentes, con más de 6 años pero con trastornos en su desarrollo, no están siendo atendidos por el sistema público porque esos dos partidos dijeron NO. Posiblemente, sin más razones que ninguna. O al menos, ninguna con lógica, argumentada, basada en evidencia científica, o en razones sólidas. Y no nos sirve la excusa presupuestaria. 35.000 millones de euros, bien administrados, dan para mucho, y para esto también.

Podríamos cuantificarlo, en moneda de curso legal, en euros, y se llevarían las manos a la cabeza del poco peso que sobre ese presupuesto significaría esto. Pero, …

Ayer nos encontrábamos en la prensa unas declaraciones de Esperanza Oña recordando y reclamando esto. Por fin, no sólo esta Plataforma comienza a demandar esto, también las fuerzas parlamentarias. Por fin. Es el comienzo.

En conversaciones mías con Esperanza Gómez, de Podemos, y con Inmaculada Nieto, de Izquierda Unida, se han mostrado igual de convencidas, los llevan en su ADN, personal y político.

Qué pena de la deriva que tomó Ciudadanos, desde aquel triste “de mujer a mujer“. Cuánto daño a los menores, al futuro de la sociedad que ya tienen un presente.

Gracias a esas fuerzas políticas, con sensibilidad social, que apuestan por el estado del bienestar.

Estado del bienestar es una combinación íntima de la democracia, el bienestar social y los recursos financieros.

Lo que marca la aparición del Estado del bienestar es el paso de una seguridad a nivel social, solo para algunos, a una seguridad a nivel social, para todos los ciudadanos.

Los derechos de seguridad social, es decir, las pensiones, la sanidad, el desempleo, junto a los servicios sociales, el derecho a la educación, la cultura y otros servicios públicos aplicados al conjunto de los ciudadanos y no solo a algunos, definirán la política de bienestar social como sello de identidad de las democracias europeas más avanzadas y modernas.

¿Vivimos en Andalucía en un estado del bienestar?

NO. Recientemente hemos asistido a la aprobación de una Ley para Personas con Discapacidad que lo único que les garantiza es que siguen siendo discapacitados. Eso nos aleja, aún más, del Estado del bienestar.

Miedo me da pensar que va a pasar con la Ley de Atención Temprana. Vivero y puerta de entrada en el mundo de la discapacidad. Si no nace de las dos proposiciones registradas actualmente en el Parlamento.

Si se usa la dictadura del voto 55 a 54, en lugar del diálogo, flaco favor estaremos haciendo a la democracia y a la sociedad del futuro. Deben reflexionar el Partido Socialista y Ciudadanos sobre esto.

Vamos a intentar, la Plataforma, por todos los medios, mejorar sus derechos y condiciones de vida. Tengan la edad que tengan, ellos y sus familias.

En definitiva, integrarlos en el Estado del bienestar.

Antonio Guerrero. Portavoz de la Plataforma. 670 86 36 86