El debate parlamentario sobre Atención Temprana del día 16 de marzo, ayer, transcurría con un tono, forma y fondo, magnífico.

El Consejero de Salud, D. Aquilino Alonso, hizo una exaustiva, detallada y minuciosa exposición del contenido del Borrador de Decreto de Atención Temprana que está ultimando la Consejería de Salud y que está llamado a regular esta materia.

Las intervenciones de las parlamentarias Dª Inmaculada Nieto de Izquierda Unida, Dª Marta Bosquet de Ciudadanos, Dª Esperanza Gómez de Podemos y Dª Vanessa García del Partido Popular, muy correctas, algún dardo de una a otra, sin más maldad que ninguna y nada fuera de lo normal en un debate parlamentario.

Repito, todo iba perfecto, se podría estar más o menos de acuerdo con tal o cual cosa, pero perfecto. Una delicia de debate parlamentario, un debate preparado y de altura, pero le llegó el turno a la portavoz del Partido Socialista. Dª Brígida Pachón. Todos esperábamos, y yo el primero, que dado ese magnífico tono parlamentario, ella recogiese el guante, justificase, como no podía ser de otra manera, el Borrador del Decreto, cosa lógica y que todos hubiesen entendido y, además, era su cometido, como portavoz en esta materia. Máxime cuando unos minutos antes, el mismo Consejero, dice:

TRAS LA POLÉMICA POR EL RECHAZO DE LA PROPOSICIÓN DE LEY

Aquilino Alonso pide a los grupos “dejar atrás” las diferencias en materia de atención temprana

Pero la portavoz del partido socialista, lejos de querer conciliar, se limitó a hablar de los niños, escasamente un minuto y después despotricar, sin ton ni son, contra Podemos, Partido Popular, pinzas, confabulaciones, alfombras, y no sé cuántos despropósitos más. Reaccionaron todos los grupos, diciendo que “tocaba atención temprana”, ella no hacía caso ni escuchaba, seguía agriando un pleno que había sido una autentica delicia (siempre digo que los niños sacan lo mejor de nosotros, y esta vez también lo habían hecho). Yo mismo le dije hasta en tres ocasiones “¡hable de niños!” y un ujier, muy amable, me dijo que por favor guardase silencio. En los plenos no se puede ni aplaudir, aún así el presidente no me llamó la atención, ni a los otros asistentes, porque, creo, que él mismo estaba sorprendido de aquel ataque a ya no sabemos qué, porque “desconectamos“.

Señora Pachón, estaba usted hablando en nombre y representación de un partido político con más de 135 años de historia, de luchas sociales, de conquista de derechos; podemos estar de acuerdo con él o discrepar, pero usted no estuvo a la altura de 135 años de historia, usted, al menos para mi, no hablaba en nombre de sus compañeros de hemiciclo. Adela Segura, una señora, Antonio Sánchez, un caballero, educado, con ideas distintas, a veces, pero siempre con el máximo respeto. Usted perdió los papeles, usted no fue una parlamentaria, era una mujer que rezumaba, soberbia, ira, prepotencia y no sé cuantas cosas más y ninguna buena.

Ser parlamentario no consiste en tener un escaño, es mucho más. Yo no se lo voy a explicar pero usted tiene mucho que aprender y mucho lastre que dejar, mire a su alrededor y aprenda de ellos, Luis Pizarro, Luciano Alonso, Carmelo Gómez, …. Porque yo vi como algunos giraban la cabeza, en señal de desaprobación.

No lo va a admitir, su soberbia no se lo permite. Pero al menos, reflexione y después piense si está a la altura de lo que su partido merece y necesita, si esa es la manera de dejar atrás diferencias.

No tome como modelo a Dª Susana Díaz, por dos motivos, uno, ella es la Presidenta, usted no; dos, ella tampoco sabe debatir.

Y no sabe debatir porque en el pleno de hoy, en plena respuesta, a Dª Teresa Rodríguez de Podemos sobre, como no, Atención Temprana, se permite el lujo de decir que la Ley, nuestra Proposición de Ley la rechazó porque “no comparto que sean enfermos mentales y que los niños deban recibir solo un tratamiento sanitario, sino que debe ser un tratamiento integral educativo, social y sanitario”.

La Presidenta, Dª Susana Díaz, no se ha leído la Proposición de Ley, lo puedo entender -por su agenda-, pero su equipo de asesores? En qué artículo ?, en qué párrafo ?, en qué preámbulo ? o en qué disposición, transitoria, derogatoria o final ? se puede desprender que nosotros calificamos, tratamos o entendemos que nuestros hijos son “enfermos mentales”.

En 37, ocasiones, se habla de la triada Salud, Educación, Derechos Sociales, 37.

Esa Proposición de Ley, si era de una Ley integral.

Señora Presidenta, nos debe una rectificación, usted, como Presidenta de 9 millones de Andaluces no puede decir eso y quedarse tan tranquila, nada tenemos contra usted, sólo queremos lo mejor para nuestros hijos, los nacidos y lo que están naciendo, los que nacerán y los que están siendo diagnosticados. Tiene que pedir perdón a las familias.

Ya nos llamó carroñeros y no se disculpó, espero que ahora si lo haga.

Por cierto, se usa palabra trastorno, porque las condiciones mentales no se conciben como enfermedades. 

Esta puntualización no es mía, sino de uno de los muchos profesionales que simpatizan y trabajan en pro de esta Plataforma. 

Antonio Guerrero. Portavoz de la Plataforma. 670 86 36 86